Las Constelaciones Familiares y la Física Cuántica

Fundamentos científicos: La física cuántica

Barcelona, Sábado 25 de noviembre de 10 a 20h y domingo 26 de noviembre de 10 a 14h

Quien haya participado en una Constelación Familiar se suele preguntarse ¿qué ha pasado aquí? ¿Cómo es posible? ¿Qué se está moviendo? ¿Lo he creado yo?

La epigenética  nos puede explicar las interacciones entre genes y ambiente y que son heredables de igual manera que los propios genes, son la base para explicar el porqué es transmisible de manera transgeneracional patrones de conducta, respuestas emocionales, formas de comunicación, estrategias de vinculación, etc.

Esto explica por qué puedo ser igual a mi bisabuelo sin haber compartido con él o por qué puedo comer mucho simplemente porqué mis ancestros pasaron hambre o porqué me quedo soltera igual que todas las mujeres de mi familia aunque conscientemente quiero una pareja.

Las neuronas espejos son un tipo de neuronas que están en nuestro cerebro, tanto en el área pre-frontal como temporal. Estas neuronas nos hacen responder ante el comportamiento del otro como si fuera nuestro propio comportamiento, incluso responden ante lo que simplemente nos imaginamos. Si el otro actúa amorosamente todo mi organismo se activa en esa dirección, pero si es agresivo también tiende a imitar. Lo que ha sorprendido a la ciencia es que dichas neuronas se encuentran no sólo en el área pre-frontal relacionada, entre otras muchas cosas, con la actividad motora sino que están en el área temporal, área encargada, entre otras muchas cosas, de la memoria a largo plazo. Esta combinación ha llevado a serias interrogantes científicas acerca de la  posibilidad que las neuronas espejos permitan  imitar no solo lo que el otro hace en el presente sino todo aquello que está registrado en su memoria.

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La física cuántica ciencia que se ha encargado del estudio profundo y exacto del mundo físico, ha demostrado que todo lo que existe se corresponde con una dinámica probabilística y que la realidad se ajusta con exactitud abismal a nuestros procesos de percepción.

Sé muy bien que estos planteamientos cuánticos son de una abstracción compleja de procesar, pero si internalizamos que todo lo que conocemos como materia, visible o invisible, está compuesta por átomos cuyos quanta (partículas como protones, electrones, etc.) se caracterizan por el movimiento y las múltiples probabilidades de vinculación entre sí  y que dependiendo de las percepciones que tengamos de esas probabilidades vamos a construir nuestra realidad, y que además esos quanta no conocen el tiempo, entonces tal vez podamos aceptar que la coexistencia de realidades espacio-temporales no es un invento de la ficción.

En la estructura de las constelaciones familiares están todas estas bases científicas, pero ninguno de estos fundamentos puede explicar el conjunto de la experiencia de sanación que se logra cuando se atraviesa por un proceso de formación en las Órdenes del Amor.

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